En la parte superior, a la izquierda, una imponente imagen del Castillo Moro. Fue construido en el siglo X durante la ocupación musulmana. La función principal de esta fortificación fue principalmente la vigilancia.
En 1147, tras la conquista de Lisboa por D. Afonso Henriques, el castillo fue entregado voluntariamente. Con el avance del territorio hacia el sur, este castillo fue perdiendo importancia.
A finales del siglo XV fue ocupada por judíos, ya que en ese momento se vieron obligados a vivir separados del resto de la población. Sin embargo, con la extinción de las órdenes religiosas y la expulsión de judíos del país, el castillo quedó definitivamente condenado al abandono.
Con el terremoto de 1755, la estructura original quedó en ruinas y recién en el siglo XIX, Dom Fernando Segundo llevó a cabo extensas obras de reconstrucción.
Hoy en día, el castillo aún conserva el encanto de una ruina antigua, con un denso bosque alrededor de las murallas, que ofrece vistas espectaculares de nuestra hermosa región.