Barril de pólvora representa a un trabajador manipulando residuos de plutonio dentro de un contenedor de acero, dentro de una caja de guantes (glovebox) en la planta de armas nucleares de Rocky Flats. Estos residuos de limaduras y polvo de plutonio eran subproductos del mecanizado y de la fabricación de componentes de plutonio destinados a armas nucleares. El plutonio se encuentra entre los materiales más tóxicos e inestables jamás producidos y puede inflamarse espontáneamente al exponerse al aire.
En Rocky Flats, existía la creencia generalizada de que los residuos de plutonio fueron la causa de múltiples incendios radiactivos, incluidos los siniestros catastróficos de 1957 y 1969, que liberaron plutonio al medio ambiente y amenazaron el área metropolitana de Denver. Lo que parece ser una manipulación industrial rutinaria era un momento de riesgo extremo, donde una sola chispa o un traspié podían desencadenar un desastre mucho mayor.
El título, Barril de pólvora, hace referencia tanto a la volatilidad física del plutonio como al peligro más amplio intrínseco a la producción de armas nucleares. Incluso en forma de residuo, el plutonio sigue siendo una fuerza latente que requiere contención constante y control institucional durante decenas de miles de años.